odontopediatría

Odontopediatría, una especialidad muy especial

La odontopediatría es la rama de la odontología que se encarga de la prevención, diagnóstico y tratamiento de las afecciones bucales en niños y adolescentes. Esta especialidad no solo se ocupa de mantener la salud bucodental de los más pequeños, sino que también establece las bases para hábitos de higiene adecuados a lo largo de la vida.

La importancia de la odontopediatría radica en su intervención en el cuidado bucal en edades tempranas garantizando el correcto desarrollo de la dentadura y la prevención de futuras complicaciones. La odontopediatría tiene un doble objetivo:

  1. Prevenir enfermedades dentales a través de la educación y el fomento de hábitos higiénicos.
  2. Tratar de forma oportuna cualquier alteración o problema que pueda afectar el crecimiento y la salud general del niño.


En esta especialidad, la prevención es la piedra angular. Los odontopediatras trabajan en estrecha colaboración con padres y cuidadores para enseñarles la importancia del cepillado, el uso del hilo dental y una alimentación equilibrada.

Nosotros, en este sentido, hace años que llevamos la campaña divulgativa “cepíllate en el cole” como granito de arena a esa tarea de sembrar conciencia sobre la importancia de la prevención en la salud de la infancia.

 Las visitas regulares a la consulta, además, permiten el seguimiento continuo del desarrollo dental, la detección temprana de caries y otras condiciones, así como, la aplicación de medidas preventivas como la fluoración y los sellantes dentales.

Adaptación a las necesidades de los pequeños
Los odontopediatras están entrenados para atender a niños de todas las edades, desde bebés hasta adolescentes. Utilizan técnicas y lenguaje adaptados a cada etapa de desarrollo, lo que ayuda a crear un ambiente amigable y de confianza. Estas consultas se convierten en oportunidades para que los pequeños se familiaricen con el consultorio dental, reduciendo temores y ansiedades asociadas a las visitas a la clínica.

Entre los tratamientos y procedimientos comunes que se realizan en odontopediatría destacan:
• Exámenes de rutina y limpiezas dentales.
• Aplicación de selladores para prevenir la formación de caries en las fisuras de los molares.
• Tratamientos con flúor para fortalecer el esmalte dental.
• Restauraciones y tratamientos de caries adaptados a la dentición infantil.
• Manejo de maloclusiones y orientación del crecimiento facial a través de aparatos ortopédicos cuando es necesario.
• Atención a traumatismos dentales, muy frecuentes en la etapa de juegos y actividades físicas.

Aspectos psicológicos y de comportamiento

Uno de los desafíos más importantes en odontopediatría es la gestión del miedo y la ansiedad en los niños. Los especialistas utilizan diversos métodos, como la comunicación efectiva, el refuerzo positivo y, en algunos casos, técnicas de relajación o distracción, para garantizar que la experiencia dental sea lo más agradable posible. La empatía y el trato amable son claves para forjar una relación de confianza que facilite el cuidado bucodental en el futuro.

El desarrollo de nuevas tecnologías ha permitido que los tratamientos sean cada vez más precisos y menos invasivos. Desde radiografías digitales de baja exposición hasta técnicas de restauración estéticas y adaptadas a la dentición en crecimiento, la innovación en esta área continúa mejorando la calidad de la atención dental en los niños.

La odontopediatría juega un papel relevante en el establecimiento de hábitos saludables y en la prevención temprana de problemas bucales. Al centrarse en el bienestar integral de los niños, esta especialidad no solo contribuye a mantener sonrisas saludables, sino que también fortalece la autoestima y la calidad de vida desde una edad temprana.

Con un enfoque preventivo, educativo y tecnológicamente avanzado, los odontopediatras son aliados esenciales en la salud general de las futuras generaciones.

Salud dental de los bebés

Salud dental de los bebés

La salud dental de los bebés es esencial para garantizar un desarrollo oral adecuado y establecer hábitos saludables que duren toda la vida.

Los dentistas pediátricos están dedicados a la salud bucal de los niños desde el nacimiento hasta la adolescencia. 

La primera visita del niño al dentista debe hacerse cuando éste complete la dentición primera, cosa que suele pasar a los dos años de edad. Pero mientras tanto, la madre cuidará de la higiene bucal del niño. En este punto los profesionales de la Odontopediatría están de acuerdo en la importancia de que los bebés reciban leche materna durante los primeros meses de vida. Mientras que la leche de fórmula contiene vitaminas esenciales para la salud del bebé, la leche materna provee ciertos nutrientes, anticuerpos y proteínas que pueden protegerlo de enfermedades comunes para ayudarlo a crecer fuerte. La lactancia materna se recomienda no sólo por los beneficios nutritivos, inmunológicos y emocionales sino porque además favorece el correcto posicionamiento de las arcadas dentarias, lo que conlleva a una buena oclusión dental.

Además, hay que tener en cuenta que hábitos como el uso de chupete, el biberón o chuparse el dedo pueden provocar deformaciones del paladar o el maxilar, así como afectar el alineamiento dental. Habrá que ir retirando de forma paulatina el uso de estos elementos en aras de una buena dentadura.

La dentición

Cuando hablamos de dentición nos referimos al proceso de crecimiento y desarrollo de los dientes en la cavidad bucal. La dentición ocurre en varias etapas a lo largo de la vida, comenzando desde la infancia hasta la edad adulta.

Llamamos temporales o dientes de leche a los primeros dientes que aparecen en los bebés. El proceso de erupción de los dientes de leche generalmente comienza alrededor de los 6 meses de edad y continúa hasta los 2-3 años. Hay un total de 20 dientes temporales, que incluyen 8 incisivos, 4 caninos y 8 molares temporales.

A medida que los niños crecen, los dientes de leche comienzan a caer y son reemplazados gradualmente por los dientes permanentes. El proceso generalmente comienza alrededor de los 6 años y se extiende hasta los 12-14 años. Durante este período, los dientes permanentes reemplazan a los dientes temporales, y algunos dientes permanentes adicionales también hacen su aparición. Hay un total de 32 dientes permanentes en un adulto, que incluyen 8 incisivos, 4 caninos, 8 premolares y 12 molares.

Las muelas del juicio son los últimos molares en desarrollarse y generalmente aparecen entre los 17 y 25 años, aunque esto puede variar. Algunas personas pueden tener problemas con las muelas del juicio, como falta de espacio en la mandíbula, lo que puede llevar a su extracción.

Los cuidados en las diferentes etapas.

Desde el nacimiento hasta los 6 meses

El cuidado de la boca se inicia desde el nacimiento. Desde el primer día, hay que limpiar las encías del bebé con un paño suave y limpio después de alimentarlo. Esto ayuda a eliminar los restos de leche y evita la acumulación de bacterias.

A partir de la erupción del primer diente

Una vez que aparezca el primer diente, comienza la etapa de cepillar con un cepillo de dientes suave diseñado para bebés. Se usa agua para el cepillado inicial.

A partir del primer cumpleaños del bebé, se puede empezar a usar una pequeña cantidad (del tamaño de un grano de arroz) de pasta dental con flúor en el cepillo. Por su puesto que se evitará darle al bebé bebidas azucaradas, especialmente en biberones o tazas con pajita, ya que pueden contribuir a la caries dental.

A partir de los 12 meses

Es recomendable llevar al bebé al dentista para su primera revisión dental. Esto ayuda a establecer un vínculo positivo con el odontólogo y permite identificar problemas tempranos. Sigue en pie eso de proporcionar una dieta equilibrada y limitar los alimentos y bebidas azucarados, especialmente entre comidas.

Los bebés aprenden observando, así que mostrar buenos hábitos de higiene oral y ser un ejemplo positivo para ellos es tarea de los padres.

A partir de los 2 años

En esta etapa se comenzará con el cepillado supervisado. Ayuda al bebé a cepillar sus dientes por lo menos dos veces al día. Asegúrate de supervisar el cepillado hasta que tengan la destreza para hacerlo correctamente por sí mismos (generalmente alrededor de los 6 años).

Si el bebé utiliza chupete o se chupa el pulgar, limita su uso después de los 2 años para evitar problemas en la alineación de los dientes y la mandíbula.

Es frecuente pensar que los bebés no tendrían que tener caries tan tempranas ya que no consumen productos muy elaborados.  Sin embargo, corren riesgo, puede sufrir la conocida «caries del biberón» por lo que se debe evitar poner al bebé a dormir con un biberón o taza con pajita que contenga líquidos azucarados.

Entre los 5 y los 7 años empezarán a salir los dientes permanentes, habrá que observar si salen alineados, reforzar los hábitos de higiene ya que estas piezas le acompañarán toda la vida. En el mes de marzo publicamos un artículo sobre los dientes permanentes, consúltalo siguiendo este enlace https://clinicadentalanamdiaz.com/blog/abran-paso-que-llegan-los-dientes-permanentes/

Cada bebé es único, por lo que hay que adaptar estas recomendaciones a las necesidades y circunstancias individuales.  

Es importante cuidar adecuadamente la dentición a lo largo de todas las etapas de la vida. El cepillado regular, el uso de hilo dental y las visitas periódicas al dentista son esenciales para mantener una buena salud bucal y prevenir problemas dentales como caries, enfermedades de las encías y maloclusiones

Ante cualquier duda se podrá consultar con un dentista pediátrico para obtener orientación específica sobre la salud dental de tu bebé.

03 PORTADA Ratón perez

Abran paso que llegan los dientes permanentes

La odontología ha ido cambiando y en su evolución ha mostrado cada vez más interés en ser poco intervencionista. Lo consigue gracias a aplicar medidas preventivas, tratando de llegar antes de tener que solucionar un problema de salud. Es el motivo por el que ponemos gran énfasis en los cuidados y atenciones con nuestros pacientes más pequeños.  

Hoy les contaremos porque el Ratón Pérez es un amigo de nuestra clínica.

 Los “dientes de leche”

Es común que la gente se pregunte ¿para qué sirven los dientes de leche?, Pues, os diremos que son realmente importantísimos.

La principal función esguardar el sitio a los dientes definitivos, para que estos cuando salgan no se apiñen, dan tiempo al crecimiento craneal del niño para que cuando los definitivos aparezcan, con su maxilar y mandíbula desarrollados, ocupen el lugar que les corresponde.

Si miramos los maxilares con dentición de leche nos parecerá casi imposible que salgan alineados los nuevos dientes. Al ser la caída de piezas progresiva, hay suficiente tiempo para que el nuevo diente salga, ocupando el espacio que deja la pieza temporal.

¿Qué sería de los niños si durante este tiempo de madurez no tuvieran unos dientes temporales? Con los dientes de leche pueden masticar y deglutir adecuadamente, hablar correctamente, y además se mantendrá ese espacio necesario para los dientes permanentes.

Esta dentición temporal, tiene un esmalte y una dentina con un menor espesor que el de los dientes definitivos, lo que hace que se gasten con mayor facilidad durante la masticación.

La caída de los dientes de leche

Como ya hemos dicho, caen poco a poco dando tiempo al crecimiento y a la creación del espacio suficiente para los nuevos dientes que erupcionarán. El diente permanente presiona poco a poco al de leche, y este se va aflojando hasta que cae dejando un hueco por donde aparecerá el diente nuevo.

Generalmente, los dientes de leche comienzan a caerse aproximadamente a los 6 años de edad. Los primeros en moverse son los incisivos, los dientes centrales delanteros. Los molares posteriores, generalmente se caen entre los 10 y 12 años, y son reemplazados con dientes permanentes aproximadamente a los 13 años

Orden en que se caen los dientes de leche

  1. Incisivos centrales inferiores
  2. Incisivos superiores
  3. Incisivos laterales inferiores
  4. Primeros molares
  5. Colmillos
  6. Segundos molares

Cuando empieza a moverse un diente, se desencadena el reemplazo dental, pero es un proceso que puede durar varios días, incluso semanas, hasta que por fin se caiga.

Recomendamos vivirlo con naturalidad, dejando transcurrir el tiempo que cada pieza necesite. Si forzáramos la caída quitando el diente antes de tiempo podríamos herir la encía de niño causándole dolor.

A veces, podría aparecer el diente definitivo antes que el de leche caiga, entonces deberá intervenir el dentista para evaluar si es necesaria o no unaextracción.

Puede ocurrir que el diente temporal se pierda antes de que aparezca el definitivo, corriendo el riesgo de perder ese espacio tan necesario para su sucesor.  En ese caso el dentista podrá aplicar un separador, según su apreciación, custodiando el espacio requerido para que la dentición continúe como se espera.

La caries en los dientes temporales

Los dientes de leche no están exentos de sufrir caries. La caries es actualmente la enfermedad infecciosa crónica más frecuente en la infancia y tal vez lo más grave de una caries en dientes temporales sea el riesgo que amenazará a los dientes permanentes.  El peligro de caries en dientes definitivos se triplica cuando los de leche sufren esta enfermedad. Por ello, hay que cuidarse siempre de forma preventiva con correcta higiene bucodental y una buena alimentación.

El Ratoncito Pérez

Trasmitamos a nuestros hijos que no hay que preocuparse si se pierde un diente, es señal de que están creciendo y, por cierto, pueden contar con que el Ratoncito Pérez realiza una fantástica labor recogiendo los dientes de leche y dejando a cambio un obsequio.

destacado

El chicle que tiene a mal traer a los odontopediatras.

El auténtico sentido de la odontología preventiva radica en acciones directas y educativas sobre la población infantil.

Sabemos que las golosinas en general son la principal amenaza para la salud dental. Los dulces masticables son los más dañinos debido a la facilidad con la que se meten en los espacios interdentales y lo pegajosos que pueden ser por el alto contenido en azúcar, haciendo más difícil despegarlos de las superficies dentales.

La conocida marca de chuches ‘Dipper’  de la empresa Vidal Golosinas viene denunciando  ser víctima de  bulos por las noticias que sobre su chiche azul se están publicando. En diferentes medios hemos visto las  denuncias, dicen que  está haciendo estragos en la dentadura destruyendo  el esmalte y provocando  caries.

Se trata de un caramelo  blando y masticable,  dos características   que le hacen especialmente dañino para los dientes. Si bien es cierto que Dipper no ha de ser más dañino que otros caramelos similares para la salud de los dientes de los niños, si hemos comprobado, en nuestra consulta, que deja huellas que en otros casos son imperceptibles a simple vista.

Nosotros  confirmamos que no se trata de un bulo

Compartimos casos que llegaron a nuestra clínica, con la evidencia  del daño que la golosina puede causar en muelas permanentes.

Una imagen vale más que mil palabras.  En las fotografías se evidencia restos encontrados de estas golosinas, en las revisiones periódicas de nuestros pequeños pacientes.

De sobra está insistir que después de las ingestas de alimentos azucarados, la higiene dental debe ser más exhaustiva. Ya sabemos  que el exceso de azúcar puede producir caries en los dientes, luego de comer los dulces el correcto lavado de la boca minimizará los efectos negativos.

Los controles periódicos en la edad escolar persiguen evitar precisamente problemas dentales que pueden acarrear enfermedades más serias si no se tratan a tiempo.

La odontología pediátrica juega un papel primordial en el concepto general de la salud del niño y, una infancia saludable es indispensable para el futuro de la población. Por lo tanto, es una responsabilidad de todos.

Mantener una práctica preventiva en cuanto a la salud bucal nos acercará con más facilidad a la vivencia de una #ExpereienciaSonrisaSana.