Lengua

La lengua

La lengua es ese órgano de la boca que suele ser ignorado a la hora de la higiene oral diaria. Sin embargo, es fundamental tenerla en cuenta si no despreciamos nuestra salud.

La lengua que básicamente es músculo, se encuentra altamente vascularizada. Tiene, fundamentalmente, tres funciones, la de detectar los sabores y la de intervenir en la deglución y en la fonación.

En cuanto al sentido del gusto, a través de las papilas gustativas detecta el dulce, el salado, el ácido y el amargo. Además, es quien nos advierte de la temperatura de los alimentos y colabora en los procesos de masticación y deglución.

A través de sus glándulas salivares, contribuye a mantener la boca húmeda, algo muy saludable además de agradable.

Y luego, es fundamental para la emisión de las palabras. Dependiendo de cómo se sitúe en la boca y de su interacción con los labios o dientes, resultarán unos sonidos u otros.

La información que nos trasmite la lengua

Los profesionales sanitarios saben leer la lengua ya que ésta proporciona información valiosa sobre la salud de los pacientes.

Por ejemplo, la falta de vitaminas A, B2 y C suele manifestarse con la llamada glositis (inflamación de la lengua). Otras enfermedades como anemias o leucemia pueden cursar con placas dolorosas con sensación de quemazón en la superficie de la lengua. La candidiasis puede manifestarse con la diabetes.

Es por ello que, ante cualquier cambio significativo en la lengua, se debe consultar al médico o al dentista.

¿CÓMO MANTENER LA SALUD DE LA LENGUA?

Dientes rotos o prótesis mal ajustadas son factores que irritan la mucosa y diferentes patologías, como las mencionadas arriba pueden provocar lesiones, a veces dolorosas en la superficie de la lengua. ¿cómo mantener la salud de la lengua entonces?

Como siempre la higiene jugará un papel preponderante en lo que a prevención se refiere. Mantener la lengua limpia, raspándola después del cepillado de los dientes, ayudará a eliminar las bacterias y las células muertas. No solo previene las enfermedades sino también el mal aliento (halitosis).

Obviamente habrá que eliminar todos los factores irritantes como dientes rotos, coronas o prótesis mal ajustadas, así como moderar o evitar el consumo de tabaco, alcohol o el exceso de café.

La limpieza de la lengua puede realizarse con el cepillo dental, pero será más adecuado recurrir a un raspador lingual.

El raspador lingual es una herramienta diseñada para eliminar bacterias, restos de comida y células muertas de la superficie de la lengua. Su uso regular ayuda a mejorar la higiene bucal, reducir el mal aliento y mejorar el sentido del gusto.

Funciones del raspador lingual

  1. Eliminar bacterias y toxinas: Evita la acumulación de microorganismos que pueden causar mal aliento y problemas bucales.
  2. Reducir el mal aliento (halitosis): Al remover la capa blanca o amarillenta que se forma en la lengua, se eliminan compuestos sulfurados responsables del mal olor.
  3. Mejorar el sentido del gusto: Al limpiar la lengua, las papilas gustativas pueden percibir mejor los sabores.
  4. Favorecer la salud digestiva: Algunas toxinas bucales pueden influir en la salud del sistema digestivo, por lo que su eliminación ayuda al bienestar general.

Cómo usar un raspador lingual correctamente

  1. Elige un raspador adecuado: Puede ser de plástico o metal (acero inoxidable es más duradero e higiénico).
  2. Colócalo en la parte posterior de la lengua: Saca la lengua y coloca el raspador lo más atrás posible sin causar molestias.
  3. Raspa suavemente hacia adelante: Aplica una ligera presión y desliza el raspador desde la base de la lengua hasta la punta.
  4. Repite varias veces: De 3 a 5 pasadas suelen ser suficientes para limpiar bien la lengua.
  5. Enjuaga el raspador: Lava el raspador con agua después de cada pasada y desinféctalo bien tras su uso.
  6. Finaliza con enjuague bucal o agua: Para eliminar cualquier residuo restante en la boca.

🔹 Se recomienda usarlo una vez al día, preferiblemente por la mañana antes de cepillarse los dientes. 😊

Si cuidas tu boca y sigues una dieta adecuada y un estilo de vida saludable estarás contribuyendo a disfrutar de una mejor salud general.

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Las bacterias que habitan tu boca

Las bacterias que habitan tu boca

La boca es un ambiente dinámico y complejo que alberga una variedad de microorganismos, incluyendo bacterias. Estos microorganismos juegan un papel crucial en la salud bucal, pero también pueden contribuir a otro tipo de problemas si no se controlan adecuadamente.

Aquí hay algunas de las bacterias comunes que habitan en la boca:

  1. Streptococcus mutans:
    • Una de las bacterias más conocidas en la boca, Streptococcus mutans, está asociada con la formación de placa dental y es un contribuyente clave a la aparición de caries. Se alimenta de azúcares y produce ácidos que pueden erosionar el esmalte dental.
  2. Porphyromonas gingivalis:
    • Esta bacteria se encuentra comúnmente en las encías y está asociada con la enfermedad periodontal (gingivitis y periodontitis). La gingivalis puede causar inflamación en las encías y contribuir a la pérdida de tejido de soporte dental.
  3. Prevotella:
    • Prevotella es un género de bacterias que se encuentra en la boca y puede contribuir a la formación de placa dental. Algunas especies de Prevotella también están asociadas con enfermedades periodontales.
  4. Streptococcus salivarius:
    • Esta es considerada más beneficiosa. Ayuda a mantener el equilibrio del microbioma oral y puede desplazar a bacterias dañinas.
  5. Lactobacillus:
    • Estas bacterias son comunes en la boca y también se encuentran en el tracto digestivo. Al igual que Streptococcus mutans, algunas especies de Lactobacillus pueden contribuir a la formación de caries.
  6. Actinomyces:
    • Actinomyces es un género de bacterias que puede estar presente en la boca y está asociado con la formación de placa. Aunque algunas especies son inofensivas, otras pueden contribuir a la enfermedad periodontal.
  7. Treponema denticola:
    • Esta bacteria anaeróbica es otra asociada con la enfermedad periodontal. Puede colonizar las bolsas periodontales y contribuir a la degradación del tejido de soporte dental.
  8. Veillonella:
    • Veillonella es un género de bacterias que se encuentra en la saliva y las superficies dentales. Algunas especies pueden estar relacionadas con la salud bucal, mientras que otras pueden desempeñar un papel en la formación de placa.

Es importante señalar que el microbioma oral es complejo y dinámico, y la presencia de estas bacterias no siempre conduce a problemas dentales.

La clave para mantener una boca saludable es mantener un equilibrio adecuado en el microbioma oral a través de prácticas de higiene bucal, como el cepillado regular, el uso de hilo dental y las visitas periódicas al dentista. Además, una dieta equilibrada y la reducción del consumo de azúcares también son importantes para mantener la salud bucal.

halitosis

Halitosis, el problema del mal aliento

La halitosis o mal aliento afecta a un gran número de personas y es una de las principales consulta en la clínica.

Las causas podríamos agruparlas en dos: causas de origen oral y causas de origen extra-oral. Podemos afirmar que el 90% de los casos tiene el origen en la cavidad bucal.

El mal aliento puede ser causado por afecciones en las vías respiratorias, como la sinusitis o por enfermedades del tracto digestivo, infecciones renales, patologías hepáticas o enfermedades sistémicas como la diabetes.

Pero, generalmente, el mal aliento es fruto de la acumulación de placa dental bacteriana en la boca. La higiene inadecuada, hábitos como el fumar favorecen la aparición de esta afección que es realmente embarazosa y genera vergüenza y ansiedad por quienes la padecen. Esto se agrava silenciosamente con alteraciones psicológicas que provocan aislamientos por temor a repercusiones sociales negativas.

Manteniendo a raya a la halitosis.

Subestimamos a veces algunos hábitos y no los relacionamos con la salud bucal. Uno de ellos, tal vez el más importante es el de la alimentación. Desde cuantas ingestas al día realizamos, hasta lo que comemos influye en el cuidado diario de la salud. Algo como beber abundante agua o reducir el consumo de alcohol y bebidas como el café, marcan la diferencia a la hora de evaluar nuestra alimentación y sus consecuencias.

Las comidas hipocalóricas, las grasas o las comidas muy condimentadas están asociadas a la halitosis. El tabaco o respirar por la boca, incluso mantener la boca seca son prácticas que no ayudan a resolver el problema.

Demás está decir que la higiene juega un papel fundamental. Debe cepillarte los dientes entre dos y tres veces al día, utilizar hilo dental al menos una vez al día. ¿Haz probado un irrigador? Realmente es un gran aliado de la higiene bucal. Luego se recomienda el uso de colutorios específicos para la halitosis, después del cepillado, renovar el cepillo dental cada dos o tres meses y utilizar spray refrescantes o caramelos que neutralizan el mal aliento.

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